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miércoles, 1 de septiembre de 2010

Admiración!


Cuando se admira a alguien es difícil expresar esa admiración con palabras propias; es por eso que, para expresar mi respeto y admiración por un hombre que fue capaz de revolucionar su propia vida,su misma existencia sin olvidarse de sus raíces, prefiero dejarles en compañía de sus letras con lo que es mi poema favorito de su autoría:


Ven a mí...

Ven a mí, acércate,

acércate más, más cerca.

Dame tu mano

y por el camino de mi mano

pásate y éntrate en mi corazón.

Escucha lentamente para que

puedas entender estas palabras

que en mis labios tiemblan.

Verás mis palabras caer en el aire,

como si fueran pequeñas balsas

próximas a naufragar su contenido.

Acógelas.

Sé tú como una blanda orilla de mar

a donde mis palabras recalaran.

Acércate más, más cerca.

Dame tu mano.

En mis historias encontrarás

lo que es limpio, lo que es bello,

lo que transparente brota de mí

como una flor.

Acógelas, sé tú como una blanda orilla,

donde mis palabras recalaran.

Acércate más, más cerca.

Pero ¡ay de mí!, si estando tú

en mi corazón, yo abro los ojos

y te busco en el viento y en la nube,

y otra vez me encuentro solo,

completamente solo bajo el viento.

Andrés Henestrosa.

Nuestra Palabra. El Nacional, 10 de enero de 1990.